Versículos
Gálatas 4:19Hijitos míos, por quienes vuelvo a sufrir dolores de parto, hasta que Cristo sea formado en vosotros,(RVR)
Efesios 4:13
hasta que todos lleguemos a la unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios, a un varón perfecto, a la medida de la estatura de la plenitud de Cristo;(RVR)
Gálatas 5:24
Pero los que son de Cristo han crucificado la carne con sus pasiones y deseos.(RVR)
2 Corintios 3:18
Por tanto, nosotros todos, mirando a cara descubierta como en un espejo la gloria del Señor, somos transformados de gloria en gloria en la misma imagen, como por el Espíritu del Señor.(RVR)
Romanos 8:29
Porque a los que antes conoció, también los predestinó para que fuesen hechos conformes a la imagen de su Hijo, para que él sea el primogénito entre muchos hermanos.(RVR)
Efesios 5:27
a fin de presentársela a sí mismo, una iglesia gloriosa, que no tuviese mancha ni arruga ni cosa semejante, sino que fuese santa y sin mancha.(RVR)
Apocalipsis 14:5
y en sus bocas no fue hallada mentira, pues son sin mancha delante del trono de Dios.(RVR)
Job 1:9-10
Respondiendo Satanás a Jehová, dijo: ¿Acaso teme Job a Dios de balde? ¿No le has cercado alrededor a él y a su casa y a todo lo que tiene? Al trabajo de sus manos has dado bendición; por tanto, sus bienes han aumentado sobre la tierra.(RVR)
Job 2:4-6
Respondiendo Satanás, dijo a Jehová: Piel por piel, todo lo que el hombre tiene dará por su vida. Pero extiende ahora tu mano, y toca su hueso y su carne, y verás si no blasfema contra ti en tu misma presencia. Y Jehová dijo a Satanás: He aquí, él está en tu mano; mas guarda su vida.(RVR)
Colosenses 1:24
Ahora me gozo en lo que padezco por vosotros, y cumplo en mi carne lo que falta de las aflicciones de Cristo por su cuerpo, que es la iglesia;(RVR)
Colosenses 1:28
a quien anunciamos, amonestando a todo hombre, y enseñando a todo hombre en toda sabiduría, a fin de presentar perfecto en Cristo Jesús a todo hombre;(RVR)
1 Pedro 2:21-23
Pues para esto fuisteis llamados; porque también Cristo padeció por nosotros, dejándonos ejemplo, para que sigáis sus pisadas; el cual no hizo pecado, ni se halló engaño en su boca; quien cuando le maldecían, no respondía con maldición; cuando padecía, no amenazaba, sino encomendaba la causa al que juzga justamente;(RVR)
Hebreos 5:7-9
Y Cristo, en los días de su carne, ofreciendo ruegos y súplicas con gran clamor y lágrimas al que le podía librar de la muerte, fue oído a causa de su temor reverente. Y aunque era Hijo, por lo que padeció aprendió la obediencia; y habiendo sido perfeccionado, vino a ser autor de eterna salvación para todos los que le obedecen;(RVR)
Juan 17:19
Y por ellos yo me santifico a mí mismo, para que también ellos sean santificados en la verdad.(RVR)
Éxodo 20:12-13
Honra a tu padre y a tu madre, para que tus días se alarguen en la tierra que Jehová tu Dios te da. No matarás.(RVR)
Éxodo 20:4-6
No te harás imagen, ni ninguna semejanza de lo que esté arriba en el cielo, ni abajo en la tierra, ni en las aguas debajo de la tierra. No te inclinarás a ellas, ni las honrarás; porque yo soy Jehová tu Dios, fuerte, celoso, que visito la maldad de los padres sobre los hijos hasta la tercera y cuarta generación de los que me aborrecen, y hago misericordia a millares, a los que me aman y guardan mis mandamientos.(RVR)
Gálatas 5:24
Pero los que son de Cristo han crucificado la carne con sus pasiones y deseos.(RVR)
Deuteronomio 28:15
Pero acontecerá, si no oyeres la voz de Jehová tu Dios, para procurar cumplir todos sus mandamientos y sus estatutos que yo te intimo hoy, que vendrán sobre ti todas estas maldiciones, y te alcanzarán.(RVR)
Deuteronomio 28:16-19
Maldito serás tú en la ciudad, y maldito en el campo. Maldita tu canasta, y tu artesa de amasar. Maldito el fruto de tu vientre, el fruto de tu tierra, la cría de tus vacas, y los rebaños de tus ovejas. Maldito serás en tu entrar, y maldito en tu salir.(RVR)
Deuteronomio 28:49-51
Jehová traerá contra ti una nación de lejos, del extremo de la tierra, que vuele como águila, nación cuya lengua no entiendas; gente fiera de rostro, que no tendrá respeto al anciano, ni perdonará al niño; y comerá el fruto de tu bestia y el fruto de tu tierra, hasta que perezcas; y no te dejará grano, ni mosto, ni aceite, ni la cría de tus vacas, ni los rebaños de tus ovejas, hasta destruirte.(RVR)
Deuteronomio 28:52-53
Pondrá sitio a todas tus ciudades, hasta que caigan tus muros altos y fortificados en que tú confías, en toda tu tierra; sitiará, pues, todas tus ciudades y toda la tierra que Jehová tu Dios te hubiere dado. Y comerás el fruto de tu vientre, la carne de tus hijos y de tus hijas que Jehová tu Dios te dio, en el sitio y en el apuro con que te angustiará tu enemigo.(RVR)
Deuteronomio 28:54-55
El hombre tierno en medio de ti, y el muy delicado, mirará con malos ojos a su hermano, y a la mujer de su seno, y al resto de sus hijos que le quedaren; para no dar a alguno de ellos de la carne de sus hijos, que él comiere, por no haberle quedado nada, en el asedio y en el apuro con que tu enemigo te oprimirá en todas tus ciudades.(RVR)
Deuteronomio 28:56-58
La tierna y la delicada entre vosotros, que nunca la planta de su pie intentaría sentar sobre la tierra, de pura delicadeza y ternura, mirará con malos ojos al marido de su seno, a su hijo, a su hija, al recién nacido que sale de entre sus pies, y a sus hijos que diere a luz; pues los comerá ocultamente, por la carencia de todo, en el asedio y en el apuro con que tu enemigo te oprimirá en tus ciudades. Si no cuidares de poner por obra todas las palabras de esta ley que están escritas en este libro, temiendo este nombre glorioso y temible: JEHOVÁ TU DIOS,(RVR)
Isaías 33:15-17
El que camina en justicia y habla lo recto; el que aborrece la ganancia de violencias, el que sacude sus manos para no recibir cohecho, el que tapa sus oídos para no oír propuestas sanguinarias; el que cierra sus ojos para no ver cosa mala; éste habitará en las alturas; fortaleza de rocas será su lugar de refugio; se le dará su pan, y sus aguas serán seguras. Tus ojos verán al Rey en su hermosura; verán la tierra que está lejos.(RVR)
1 Tesalonicenses 4:16-17
Porque el Señor mismo con voz de mando, con voz de arcángel, y con trompeta de Dios, descenderá del cielo; y los muertos en Cristo resucitarán primero. Luego nosotros los que vivimos, los que hayamos quedado, seremos arrebatados juntamente con ellos en las nubes para recibir al Señor en el aire, y así estaremos siempre con el Señor.(RVR)
Apocalipsis 15:2
Vi también como un mar de vidrio mezclado con fuego; y a los que habían alcanzado la victoria sobre la bestia y su imagen, y su marca y el número de su nombre, en pie sobre el mar de vidrio, con las arpas de Dios.(RVR)
Salmos 14:2
Jehová miró desde los cielos sobre los hijos de los hombres, Para ver si había algún entendido, Que buscara a Dios.(RVR)
Ezequiel 9:5-6
Y a los otros dijo, oyéndolo yo: Pasad por la ciudad en pos de él, y matad; no perdone vuestro ojo, ni tengáis misericordia. Matad a viejos, jóvenes y vírgenes, niños y mujeres, hasta que no quede ninguno; pero a todo aquel sobre el cual hubiere señal, no os acercaréis; y comenzaréis por mi santuario. Comenzaron, pues, desde los varones ancianos que estaban delante del templo.(RVR)
Apocalipsis 7:1-3
Después de esto vi a cuatro ángeles en pie sobre los cuatro ángulos de la tierra, que detenían los cuatro vientos de la tierra, para que no soplase viento alguno sobre la tierra, ni sobre el mar, ni sobre ningún árbol. Vi también a otro ángel que subía de donde sale el sol, y tenía el sello del Dios vivo; y clamó a gran voz a los cuatro ángeles, a quienes se les había dado el poder de hacer daño a la tierra y al mar, diciendo: No hagáis daño a la tierra, ni al mar, ni a los árboles, hasta que hayamos sellado en sus frentes a los siervos de nuestro Dios.(RVR)
Lucas 13:7-9
Y dijo al viñador: He aquí, hace tres años que vengo a buscar fruto en esta higuera, y no lo hallo; córtala; ¿para qué inutiliza también la tierra? Él entonces, respondiendo, le dijo: Señor, déjala todavía este año, hasta que yo cave alrededor de ella, y la abone. Y si diere fruto, bien; y si no, la cortarás después.(RVR)
Jeremías 5:1
Recorred las calles de Jerusalén, y mirad ahora, e informaos; buscad en sus plazas a ver si halláis hombre, si hay alguno que haga justicia, que busque verdad; y yo la perdonaré.(RVR)
Espíritu de Profecía
Un sueño impresionanteMientras visitaba Battle Creek en agosto de 1868, soñé que estaba con una gran compañía de gente. Una parte de esta congregación empezó a prepararse para un viaje. Teníamos carretas muy cargadas. Mientras viajábamos, parecía que el camino ascendía. A un lado de este camino había un profundo precipicio; al otro había un alto y liso muro blanco, con la terminación dura de paredes revocadas. A medida que avanzábamos, el camino se hacía más angosto y empinado. En algunos lugares parecía tan estrecho que no podíamos ya viajar con las carretas cargadas. Entonces desatamos los caballos, tomamos parte del equipaje de las carretas, lo colocamos sobre los caballos, y viajamos a caballo. A medida que avanzábamos la senda seguía estrechándose. Nos vimos obligados a marchar muy cerca del muro, para evitar caer del angosto camino en el profundo precipicio. Cuando hacíamos esto, el equipaje que llevaban los caballos presionaba contra la pared y nos impelía hacia el precipicio. Temíamos caer y estrellarnos contra las rocas. Entonces soltamos el equipaje de los caballos, que cayó al precipicio. Seguimos a caballo, y cuando llegábamos a los lugares más angostos del camino, sentíamos gran temor de perder el equilibrio y caer. En esos momentos, parecía que una mano tomaba la brida y nos guiaba en el camino peligroso. Como la senda se hacía más angosta, decidimos que ya no podíamos seguir a caballo con seguridad. Dejamos los caballos y continuamos a pie, en una sola fila, cada uno siguiendo las pisadas del otro. En este punto, pequeñas cuerdas descendieron desde lo alto del muro blanco; nos asimos de ellas firmemente, para ayudarnos a mantenernos en equilibrio sobre la senda. Mientras avanzábamos, el cordón avanzaba con nosotros. Finalmente la senda se hizo tan angosta que llegamos a la conclusión de que viajaríamos más seguros sin zapatos, así que los quitamos y continuamos sin ellos. Pronto vimos que podíamos viajar más seguros sin las medias; nos las quitamos y seguimos descalzos. Entonces pensamos en los que no estaban acostumbrados a las privaciones y penurias. ¿Dónde estaban ahora? No estaban en el grupo. A cada cambio algunos quedaban atrás, y sólo seguían los que se habían acostumbrado a soportar penurias. Las privaciones del camino sólo los hacía más deseosos de esforzarse hasta el final. El peligro de caer de la senda aumentaba. Nos apoyábamos fuertemente contra el muro, sin embargo no podíamos apoyar nuestros pies del todo sobre la senda, porque era demasiado angosta. Entonces suspendíamos casi todo nuestro peso de las cuerdas y exclamábamos: “¡Nos sostienen desde arriba! ¡Nos sostienen desde arriba!” Toda la compañía que avanzaba por la senda angosta pronunció las mismas palabras. Cuando escuchamos las risas y la jarana que parecían venir del abismo nos estremecimos. Escuchamos canciones de guerra y canciones de danza. Escuchamos música instrumental y fuertes risas, mezcladas con maldiciones, gritos de angustia y amargos lamentos, y nos sentimos más ansiosos que nunca de seguir en nuestro angosto y difícil camino. Gran parte del tiempo nos veíamos obligados a suspender todo nuestro peso de las cuerdas, que aumentaban de tamaño a medida que avanzábamos. Noté que el hermoso muro blanco estaba manchado de sangre. Daba lástima ver el muro así manchado. Sin embargo, ese sentimiento duró sólo un momento, pues pronto pensé que todo estaba bien. Los que vienen detrás sabrán que otros han pasado por el camino angosto y difícil antes que ellos, y llegarán a la conclusión de que si otros pudieron avanzar, ellos podrán hacer lo mismo. Y cuando sus doloridos pies sangren, no desmayarán desalentados, sino que al ver la sangre sobre el muro, sabrán que otros han soportado el mismo dolor. Al fin llegamos a un gran abismo, donde terminó nuestra senda. Ahora no había nada allí que guiara nuestros pasos, nada donde descansar nuestros pies. Toda nuestra dependencia estaba en las cuerdas, que habían aumentado de tamaño hasta llegar a ser tan grandes como nuestro cuerpo. Aquí por un tiempo nos sentimos perplejos y angustiados. Preguntamos en temerosos susurros: “¿A qué está sujeta la cuerda?” Mi esposo estaba justo delante de mí. Grandes gotas de sudor caían de su frente; las venas del cuello y las sienes habían aumentado al doble de su tamaño normal, y sofocados y agonizantes lamentos brotaban de sus labios. El sudor corría por mi rostro, y sentí tal angustia cual nunca había sentido antes. Nos esperaba un tremendo esfuerzo. Si fallábamos aquí todas las dificultades de nuestro viaje habrían sido en vano. Ante nosotros, del otro lado del abismo, había un hermoso campo de verde gramilla de más o menos quince centímetros de alto. No veíamos el sol, pero suaves y brillantes rayos de luz semejantes a oro y plata finos descendían sobre esta campiña. Nada que hubiera visto jamás sobre la tierra podía compararse en belleza y gloria con esta pradera. Pero ¿podríamos alcanzarla? era nuestra inquietante pregunta. Si la cuerda se rompía, moriríamos. De nuevo se escucharon angustiosos susurros: “¿Cómo se sostiene la cuerda?” Por un momento vacilamos antes de aventurar una respuesta. Luego exclamamos: “Nuestra única esperanza consiste en confiar plenamente en la cuerda. Hemos dependido de ella durante todo el difícil trayecto. Ahora no nos fallará”. Aún la duda nos angustiaba. Entonces escuchamos las palabras: “Dios sostiene la cuerda y no hay por qué temer”. Luego los que venían detrás repitieron las mismas palabras y agregaron: “El no nos fallará ahora, puesto que hasta aquí nos ha traído a salvo”. Mi esposo entonces se abalanzó sobre el tremendo abismo y saltó a la hermosa campiña que estaba más allá. Inmediatamente lo seguí yo. ¡Oh, qué sensación de alivio y gratitud a Dios sentimos! Escuché voces que se elevaron en triunfante alabanza a Dios. Era feliz, perfectamente feliz. Desperté, y sentí que a causa de la ansiedad que había experimentado en mi marcha por la difícil ruta, cada nervio de mi cuerpo se estremecía. Este sueño no necesita comentario. Impresionó de tal modo mi mente que probablemente cada detalle permanecerá vívido mientras tenga memoria.
-Un sueño impresionante; Testimonios para la Iglesia, Tomo 2
Vi que los esfuerzos de Satanás son más poderosos que nunca, porque sabe que su tiempo es corto y que el sellamiento de los santos los pondrá más allá del alcance de su poder. Ahora obrará de todas las maneras posibles, e intentará lograr mediante todas sus insinuaciones que los santos estén desprevenidos, se duerman en la verdad presente o que duden de ella, para impedirles así que sean sellados con el sello del Dios vivo. También vi que dentro de no mucho, Satanás aparecerá casi en forma humana y que sus ángeles estarán todos alrededor de ellos buscando alguna manera de devorarlos… Vi que Dios quiere que su pueblo se aparte del mundo, porque los malvados serán propiedad del enemigo. Él obrará por medio de ellos de cualquier manera posible para desconcertar y destruir a los santos y que si nos vemos forzados a estar en compañía de los injustos, debemos orar y velar en todo momento para que no participemos de su espíritu, porque ellos corrompen la atmósfera en que se encuentran y su mismo aliento es tinieblas. Vi que los malos serán cada vez peor. También se me mostró que debemos separarnos de ellos y ser libres, libres en verdad. Dios no quiere que su pueblo se mezcle con los injustos más allá de lo que se vean obligados a hacerlo.
-Manuscrito 7, del 24 de Agosto de 1850; capítulo 5: Fuerzas opositoras; Eventos del tiempo final














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